jueves, 10 de julio de 2008

Margarita Vidal: Reflexiones sobre el curso

1. El continente ficticio. Visiones maravillosas y sobrenaturales de América en la literatura

Todas las lecturas del curso me han parecido muy interesantes, pero este día se han tratado bastantes textos que no conocía y tanto la guía del profesor como los comentarios del foro me han ayudado mucho a consolidar mi primera lectura.

Respecto al Popol Vuh, ciertamente me ha llamado la atención el estilo, tan sencillo, conciso y plástico; un relato lleno de paralelismos y enumeraciones en la narración de la génesis de ese mundo mágico en el que los dioses realizan varios intentos (los primeros fallidos) de crear a los humanos que hablen y alaben a sus creadores. Ni los hombres de barro ni los “muñecos de madera” tienen inteligencia, por lo que no pueden interpretar ni recordar y reciben castigos apocalípticos descritos con enorme gracia (los objetos y animales se rebelan y se vengan). Se indica en la guía que en esa creación intervienen la magia y el prodigio y que el hombre quiché fue castrado de esa dimensión, por lo que el resultado es que sus descendientes (nosotros mismos) nos vemos limitados en el conocimiento de lo maravilloso (“las cosas dignas de ser vistas”).

Coincido con el profesor Francisco al interpretar los conceptos “maravilloso” y “fantástico” y en que la literatura de Hispanoamérica ha seguido esa evolución “desde la fe en el mito hasta las pesadillas de la razón” (p. 6 de la guía)

De los fragmentos de los Diarios de Colón, cabe destacar la descripción que se hace de los indígenas y de su contexto, de cuyas características se desprende que el autor nos presenta una realidad que en parte es tangible y en parte idílica; es decir, se conforma una realidad nueva a través de la mirada del “descubridor”. También de la selección de la Historia verdadera de Bernal Díaz del Castillo se nos muestra que estos exploradores quedaron maravillados con lo que nunca antes habían visto y como no tenían palabras propias para describirlo, recurrieron a las de la literatura que ellos conocían. En otros casos, tal como hacen José de Acosta y Fernández de Oviedo, juntaron descripciones de animales conocidos para explicarnos las características de esa naturaleza “fantástica” (por ser nueva para ellos) como la iguana y el perezoso (el Perico ligero).

Con el paso del tiempo se mantiene esa mirada a la realidad que pretende “conciliar la razón y lo inexplicable”y un buen ejemplo de ello es el cuento del argentino Leopoldo Lugones, Los caballos de Abdera, en el que se van introduciendo progresivamente los elementos fantásticos a partir de un inicio basado en los referentes literarios clásicos que, a medida que avanza la historia nos lleva al terreno de lo terrorífico, con los excesos de los caballos humanizados hasta la llegada de Hércules. También el uruguayo Horacio Quiroga en El almohadón de pluma se mueve entre lo fantástico (con las alucinaciones de la protagonista, Alicia) y la explicación racional del misterio que se descubre en un desenlace inesperado: El descubrimiento del parásito de las plumas del almohadón que la ha vampirizado hasta la extenuación.

En el bloque de lecturas desde los años 50 hasta hoy he disfrutado releyendo las secuencias propuestas de Pedro Páramo de Juan Rulfo, obra en la que el narrador interno nos introduce en un mundo fantasmagórico donde los muertos dialogan con los vivos y los lectores (¿vivos?) oímos las palabras de los que creemos muertos (¿no sigue vivo Juan Rulfo en su universo literario, lleno de magia y poder de sugestión, que nos retiene en Comala?). También con Juan José Arreola (El guardagujas) se nos reviste la realidad mexicana de una magia conseguida a través de la alegoría. Muchos contertulios han coincidido en el absurdo de la situación y del diálogo entre el anciano y el viajero; yo creo que se puede hacer otra lectura, tal como expresé en el foro: Lo que al principio nos puede parecer una "fantasía" porque interpretamos como anómalo, irracional o ilógico (los viajeros se quedan meses o años a la espera de poder subir al tren, tienen que desmontar los vagones porque no han construido el puente, fundan nuevas ciudades en la selva...)se convierte en una posibilidad de futuro para el guardagujas: Corre hacia ese tren que lo llevará a pasar sus últimos días a un lugar "maravilloso" con una muchachita.

Respecto al texto de la argentina Angélica Gorodischer (De navegantes), que no conocía y que me ha divertido mucho, nos transporta “por arte de encantamiento” de la América del siglo XX a la “Europa” (valga el anacronismo) de los Reyes Católicos. En este relato se mezclan el género de aventuras y el de la ciencia ficción y lo fantástico destaca mucho más por el contraste entre lo inverosímil de la acción y el marco cotidiano de la cocina de la narradora interna a quien Trafalgar explica su Odisea.

2. La máquina de amor y sueños de Morel

En la interesante disertación de la profesora Mercedes Serna en la guía de lectura, se presenta lo fantástico estructurado entre la contradicción y la ambivalencia y siguiendo a Todorov “expresa los problemas de relación entre realidad y significado”.
Coincido en que autores como Horacio Quiroga, Borges, Silvina Ocampo y Adolfo Bioy Casares comparten “la actitud lúdica y la estructuración del relato como un problema de desciframiento intelectual” (p. 13 de la guía).

En La invención de Morel todos los elementos que han ido surgiendo en la lectura y que nos parecían extraños están interconectados y tienen una función, ya sea para dar verosimilitud o para dar una significación al texto mediante símbolos para que el lector se crea lo que se está contando por muy irreal que parezca. Por eso el náufrago, al final de la lectura, resuelve de una manera aclaratoria todos los misterios que hemos ido encontrando. Podemos identificar la máquina que capta las imágenes del grupo de amigos y las repite eternamente con la misma obra literaria, un mecanismo complejo que, cada vez que es puesto en marcha por un nuevo lector, permite recrear (y volver a dar vida) a personajes y acciones, siempre repitiendo los mismos movimientos y en los mismos lugares. Las distintas perspectivas desde las que se nos presenta la historia ayudan a que el universo de ficción se perciba desde miradas diversas (incluyendo la visión de lo fantástico) y tengamos más elementos para desvelar lo enigmático y lo misterioso.

También es una reflexión sobre los límites entre el sueño y vigilia y sobre las consecuencias de las ficciones en la realidad de las personas. Todo se nos presenta de forma onírica y el espacio de la isla puede representar el aislamiento del sueño, pero también la soledad en la que se siente inmerso el hombre moderno, que anhela una respuesta atemporal y permanente a través del cuento.


3. El universo fantástico de Jorge Luis Borges

El hilo argumental del relato El aleph es la obsesión de un hombre que no quiere olvidar la imagen de su enamorada una vez muerta y para ello cada 30 de abril, durante muchos años, el protagonista visita la calle Garay; pero el texto de Borges va mucho más allá, pues paulatinamente no sólo “recupera” lo que conocía de Beatriz, sino que amplía su visión a través del preciado objeto de Carlos Argentino, el ambicioso y mediocre poeta. De esta manera se va conformando una idea mucho más global de una realidad en la que nada es lo que parece, pues todos los puntos de vista son subjetivos y el aleph le permite la visión de la totalidad y, por tanto, el conocimiento del mundo y de nosotros mismos.

Nos apunta el profesor Jorge García que los temas de este cuento son el conocimiento y la literatura. Yo interpreto que el conocimiento no puede adquirirse de golpe, todo junto, en un punto en el que se concentre el infinito como propone el Aleph; de ahí su rechazo por parte del protagonista, que elige lo que quiere saber (o recordar) y lo que prefiere olvidar. El retrato de Beatriz “se va llenando de colores” conforme va acompañando a Borges en su viaje iniciático, un descenso al infierno del que se intuye la inutilidad del conocimiento absoluto.

También el narrador-protagonista de Pierre Menard, autor del Quijote prefiere no dejar rastro del resultado de su ingente tarea de "producir unas páginas que coincidieran palabra por palabra (...) con las de Cervantes" a través de sus propias experiencias, y destruye los manuscritos para que "todo hombre pueda ser capaz de todas las ideas", pues para Borges el "sentido" dependerá de las vivencias, de la cultura y del conocimiento del mundo (incluyendo el mundo de la ficción) de quien lo lee y de quien lo escribe. En esta obra, como en todas las de Borges, es muy importante el tema de la creación literaria y del lenguaje, fundamental en La biblioteca de Babel y en El informe de Brodie.

Uno de los rasgos que más destacaría de esta última es que la falta de memoria más allá de unos instantes es lo que más contribuye a la sensación de deshumanización de los yahoos. También me ha sorprendido el castigo que reciben los poetas, ser ignorados y expulsados de esa sociedad primitiva.

En cuanto al texto El tintorero enmascarado..., puedo decir que me ha resultado curiosa la caracterización de un amargado que se cree visionario y que promueve una secta en cuyos miembros intenta reproducir su visión del mundo. Su poder de seducción puede hallarse en el “prodigio” de sobrevivir al ataque de un leopardo, lo que lo hace especial, extraordinario, desde la mirada de esos hombres y mujeres tan influenciables, que se van contagiando de su negatividad y oscuridad, que le lleva a presentar a su Dios como “Sombra entre sombras”. El mejor contexto donde situar la trama es el desierto, un lugar inhóspito donde la luz puede ser cegadora y se interpreta como castigo; el castigo que recibe finalmente el protagonista por haber ocultado su verdadero rostro.

En definitiva, estos y otros cuentos de Borges nos muestran su obsesión por el conocimiento y y lo inefable y a través de sus relatos fantásticos nos propone temas como la naturaleza del tiempo, el infinito, la realidad y la identidad.

4. El otro lado de la realidad. Julio Cortázar

El otro lado de la puerta de la “casa tomada” puede interpretarse como “el otro lado de la realidad” con que ha titulado esta sesión dedicada a Cortázar el profesor Soldevilla, con su acierto habitual. En la ficha de lectura se nos comenta que “su voluntad de situar el relato en un momento y en un lugar determinado y reconocible es una estrategia que va a permitir intensificar la verosimilitud del relato”, aunque el cuento puede perfectamente incluirse en la categoría de lo fantástico, pues lo desconocido irrumpe en el mundo cotidiano sin justificación racional y se entra de lleno en lo onírico.

La casa, personificada a lo largo del relato, es un espacio donde las coordenadas espacio-temporales parecen inamovibles, una alegoría del paraíso, del lugar idílico en que los dos hermanos viven sin inquietudes, sin preocupaciones económicas, un contexto conocido que infunde sosiego porque no implica enfrentarse a situaciones nuevas, un “espacio protegido” al que se han acomodado mediante la rutina. Se sentían amparados por el conocimiento de “su realidad; pero se verán expulsados de su paraíso como Adán y Eva, como los recién nacidos del útero materno, como los “acomodados “ burgueses que deben buscar otro espacio, en la medida en que adquiere materialidad esa otra realidad de la que van tomando conciencia y que se manifiestan de modo sensorial (“el sonido venía impreciso y sordo”).

También son un ejercicio de conciencia existencial, aunque aquí en clave de humor, el conjunto de textos de su "Manual de Instrucciones”. Estupendos los propuestos: “Cómo dar cuerda al reloj” y “cómo subir una escalera”, divertimentos irónicos que nos presentan las acciones más cotidianas desde otra perspectiva, desde otra mirada. Me parece muy acertado el comentario del profesor Soldevilla en la guía y lo reproduzco aquí porque me parece la clave para la interpretación de estos textos: “La revisión crítica de la realidad que implica cualquier ejercicio humorístico nos permite descubrir una identidad distinta de aquello que nos rodea. Las Instrucciones que nos propone Cortázar son, propiamente, eso, un manual para descubrir identidades distintas de lo que vemos o hacemos”.

Centrándonos ahora en Continuidad de los parques, quiero destacar, como ya comenté en el foro, que todas las piezas del texto encajan perfectamente en la “máquina de precisión “ que nos compone Cortázar; cada una ocupa el lugar que le corresponde para darnos una visión de conjunto de las diversas realidades/ficciones del relato, una realidad nueva que las engloba a todas y de la que tomamos conciencia en la recreación lectora.

Un breve apunte sobre Axolotl: Han sido interesantes las aportaciones de los “foreros/as” sobre la identificación entre el animal y el humano que lo observa. El ajolote engulle a la persona; ésta se refleja en el batracio (¿metamorfosis, desdoblamiento de un único ser, involución mágica del humano?). De nuevo se recrea una realidad que para muchos es inverosímil porque han perdido la capacidad de ver la confluencia de todos esos mundos que están en éste.

Por último, no conocía el relato La señorita Cora y no me ha dejado indiferente: la especial relación entre la joven enfermera y el adolescente se nos va tejiendo en un entramado narrativo que me ha parecido genial; los súbitos cambios de narrador que nos muestran las distintas perspectivas de los actuantes enriquecen la comprensión de la psicología de los personajes.

5. Una realidad desbordada. El realismo mágico y lo real maravilloso

Repasando los textos de Gabriel García Márquez y con la lectura de Viaje a la semilla, que no conocía, me ha parecido entender que estos autores utilizaron algunas técnicas vanguardistas porque les permitía explicar la doble dimensión que ellos buscan entre lo real y ficticio. Aunque Alejo Carpentier se desvincula del Surrealismo europeo, al que describe “como una naturaleza muerta”, es posible que el realismo mágico con sus raíces primitivistas no hubiera nacido con tal desenfado sin la existencia previa del Surrealismo. Si bien en El viaje a la semilla el paso hacia la reconstrucción de la casa y la vida del marqués se produce por un personaje que tiene la capacidad de hacer magia, la obra parece incluirse mejor en lo real maravilloso, ya que “todo lo que produce asombro se explica y se justifica”. Carpentier quería demostrar la idea que salimos de la nada y terminamos en nada, como la existencia del marqués o la misma casa.

Coincido con todos los “foreros/as” en que la guía de lectura de la profesora Beatriz Barrera es excelente. Ya me había leído El coronel no tiene quien le escriba anteriormente y por tanto no me ha desvelado ninguna parte del argumento que no supiese; ha sido un estupendo instrumento de trabajo y de reflexión, tanto por la explicación sobre el papel del surrealismo en el desarrollo de los realismos mágicos como para la interpretación de la misma obra en el contexto literario en el que se incluye. A la luz de estas reflexiones volveré a leer próximamente otras obras de García Márquez (pues me ha entrado el “gusanillo” del reencuentro con este autor) y volveré a plantearme si es Cien años de soledad o El amor en los tiempos del cólera mi obra preferida.

Comentario final:

Agradezco a todos los profesores y alumnos/as del curso sus comentarios y enseñanzas y espero reencontrarme con todos vosotros el próximo año en otro curso, que con los buenos oficios del coordinador, seguro que será tan o más interesante que éste.

Margarita Vidal