miércoles, 9 de julio de 2008

Ana Martínez: Los simbolistas franceses en Continuidad de los parques


LA INFLUENCIA DE LOS POETAS SIMBOLISTAS FRANCESES DEL SIGLO XIX EN EL TRATAMIENTO DE LA NATURALEZA Y LOS COLORES EN CONTINUIDAD DE LOS PARQUES DE CORTÁZAR

La influencia del simbolismo en Cortázar es bien conocido por la crítica. Sin embargo, Cortázar va más allá, ya que no ve en el simbolismo una mera técnica literaria, sino que verá la posibilidad de cambiar la realidad a través de la literatura. Cortázar recibe influencias de los poetas simbolistas franceses. Es más, es el propio autor que admite dicha influencia. Cortázar postuló que Rayuela (1963) es “un libro de citas literarias y referencias, donde estoy pagando deudas, especialmente con la poesía francesa”. No obstante, Cortázar, cuando se encuentra en su etapa marxista, expresa otro punto de vista diferente: “Hace veinte años yo veía en Paul Valéry el más alto exponente de la literatura occidental. Hoy continúo admirando al gran poeta y ensayista, pero ya no representa para mí ese ideal. No puede representarlo quien a lo largo de toda una vida consagrada a la meditación y a la creación, ignoró soberanamente ( y no sólo en sus escritos) los dramas de la condición humana)”[1]. Por tanto, a pesar de tener claras influencias de la poesía simbolista francesa, debemos tener en cuenta que debemos diferenciar dos momentos en la literatura del autor: un primer momento, donde la influencia será más clara; y un segundo momento, donde está influencia quedará relegada a un segundo plano.

Las aportaciones de la poesía simbolista francesa en Cortázar es muy amplia y nos ocuparía un trabajo muy extenso analizarla. Es por este motivo que nos hemos planteado analizarla a través de uno de los cuentos propuestos en el curso Continuidad de los parques. No vamos a indagar si la influencia de esta poesía en la obra de Cortázar llegó a través de Verlaine, Rimbaud, Mallarmé, Valery o bien Baudelaire, sino que vamos a tratar la poesía simbolista francesa en su conjunto. Tampoco, vamos a analizar todos y cada uno de los símbolos que aparecen en este cuento, sino que vamos a analizar aquéllos que tienen relación con la naturaleza y con los colores. Asimismo, tampoco se va a tratar el problema metaliterario que plantea Cortázar en este cuento, ya que para ello tenemos numerosos ensayos donde se habla del tema.

Al inicio del relato, ya se nos aparece un aspecto simbolista: el estado de sueño, de abandono… (…volvió al libo en la tranquilidad del estudio que miraba hacia el parque de los robles. Arrellanado…). Es decir, podemos ver cómo el protagonista después de un día de trabajo se deja caer en su sillón (… La abandonó por negocios urgentes(…).Esa tarde, después de escribir una carta a su apoderado y discutir con el mayordomo (…)). Vemos cómo el protagonista deja de lado sus quehaceres cotidianos, el trabajo… y se sumerge en un estado de “spleen”[2]. Este estado puede ser una herencia romántica tomada por los simbolistas. Seguramente, Cortázar hace uso de este estado para poder sumergir al lector en un estado de “sueño” o de “vigilia”. Es aquí, cuando el símbolo del libro pasa a tener un papel relevante, ya que podemos considerar que el libro adquiere un tratamiento locativo. Es decir, el libro puede ser una analogía de la propia naturaleza, ya que contiene toda la sabiduría que un hombre debe aprender.

En este inicio, también encontramos el tema de la naturaleza en forma de “jardines, parques…”que encontrábamos en la poesía de Verlaine. No debemos olvidar que este poeta postuló que las cosas tienen alma. Dicho poeta no personifica las cosas, sino que las trata como entes con alma. En este inicio de Continuidad de los parques, vemos cómo la naturaleza influye en el progreso del relato. Así, pues, delante del estudio del protagonista, encontramos un “parque de robles” (No olvidemos que los robles están relacionados con la fortaleza). El parque, según el simbolismo, podía simbolizar el interior del hombre. Por tanto, seguramente, el parque simboliza el enfrentamiento del hombre consigo mismo. A medida que avanza la acción aparece el aire ( (…) que más allá de los ventanales danzaba el aire del atardecer bajo los robles.). El viento es otro de los elementos de la naturaleza que es tratado por los simbolistas franceses y al cual se le asocian diferentes matices. De este modo, podremos ver cómo el viento detrás de los árboles ronda frecuentemente los poemas de los simbolistas franceses, ya que era signo de la presencia divina. Por otra parte, encontramos el leimotiv de la noche (Empezaba anochecer). El atardecer, tal como aparece en el relato de Cortázar, es la hora predilecta de los simbolistas, ya que es el momento en que el sol muere y se produce ese claro-oscuro. Es importante remarcar que no tenemos la naturaleza descrita de manera romántica, sino que la naturaleza está descrita a través de la impresión y de la sensación. Seguramente, esto le permite a Cortázar crear un estilo rápido, escueto y abierto a la imaginación del lector.

Otro de los aspectos simbolistas que deberíamos comentar de dicho relato es el uso de los colores. En general, el color que podríamos decir que domina el relato es el gris ( la tarde, el dibujo, el atardecer bajo los robles, el humo de los cigarrillos, hojas secas, anochecer…). Es decir, el relato gira en torno a la media luz, la sombra, la luz crepuscular, el humo… El gris fue elevado a categoría poética por los simbolistas franceses. Otro color que encontramos es el verde del sillón del protagonista ((…) y otra vez el terciopelo verde(…)). El verde es un color que simboliza la esperanza, ya que está relacionado con la primavera.[3] No obstante, también encontramos el color malva ((…) hasta distinguir en la bruma malva del crepúsculo la alameda(…)). El malva es el color propio para los estados melancólicos y crepusculares de imprecisa expresión. Además, lo crepuscular puede ser símbolo de final de la vida[4], ya que se asocia a la fatalidad, al pesimismo, a lo sombrío, a la vejez…Esto estaría relacionado, pues, con el destino del protagonista, al cual se le está acercando la muerte cuando aparece este color ((…) hasta distinguir en la bruma malva del crepúsculo la alameda que llevaba a su casa (…).). En el relato, aparece otros dos colores nuevos: el rojo ((…) la sangre de sus besos(…)/Desde la sangre galopando…) y el azul (primero, una sala azul (…)). El color rojo aparece en el relato a través de la sangre. Era un color que expresaba la pasión, la lucha. Es decir, podía simbolizar el odio y el amor. Seguramente, en este final del cuento, la sangre tiene una connotación de amor y de odio, ya que está relacionada con esa muerte del amante a manos la mujer recelosa(Primero entraba la mujer, recelosa…). En cambio, en contraste con el rojo de la sangre, encontramos el color azul. El color azul se caracteriza por ser un color frío que se identifica con estados de debilitación. Desde mi punto de vista, el color azul, en este momento de la trama, puede tener también una función metaliteraria como puede ser provocar el distanciamiento del protagonista del relato (aquél que creemos que está leyendo una novela) con el protagonista de la novela (aquél que creemos que está protagonizando la novela que el protagonista del relato lee), ya que es un color frío que provoca distanciamiento, lejanía… El análisis de los colores que aparecen en este cuento nos demuestra como los colores sirven para dar el alma a las cosas. Además, estos colores construyen una verdadera simbología que ayudan a completar la atmósfera profunda de las cosas, al igual que en la poesía simbolista francesa.

Ya para acabar el análisis, me gustaría retomar uno de los símbolos de la naturaleza que aparece hacia el final del relato: los álamos ((…) hasta distinguir en la bruma malva del crepúsculo la alameda que llevaba a su casa(…)). Es importante ver cómo al inicio del cuento encontramos el “roble” y al final encontramos el “álamo”. Podemos pensar que este cambio no es gratuito, si tenemos en cuenta que el álamo es un árbol que está relacionado con la Pasión, ya que se dice que la cruz de Cristo fue hecha de su madera y el álamo, al ver su fin, no pudo evitar temblar. [5] Por tanto, vemos cómo los símbolos que aparecen en el relato están al servicio de intentar definir una realidad abstracta a través de la forma de objetos o imágenes.

El uso de la simbología en Cortázar provoca que sus relatos sean convincentes porque nos permiten dudar de las apariencias. Vemos cómo Julio Cortázar se relaciona con el simbolismo, desde un punto de vista metafísico, ya que desordena el mundo cotidiano para proponernos una lectura más profunda, alejándose del simbolismo entendido como técnica literaria. Así, pues, el símbolo en Continuidad de los parques hace que lo ficticio se presente tan real como la realidad misma.

Ana Martínez

[1] Julio Cortázar, Cinco miradas sobre Cortázar, Buenos Aires, Editorial Tiempo Contemporáneo, 1968.
[2] Término que significa hastío, aburrimiento.
[3] Escartín Gual, Montserrat: Diccionario de Símbolos Literarios, Barcelona, Ed. PPU, 1996.
[4] Íbid
[5] Íbid